La siembra de una finca de teca es principalmente una inversión económica. Para CostaTierra esto significa estar en armonía con el ambiente y los vecinos. Costa Rica es el país en Latinoamérica que trata más rigurosamente la protección de sus áreas silvestres. Los bosques de origen natural están bajo estricta protección. Como resultado, el 52% del país está cubierto por zonas boscosas. Esta protección de los bosques primarios y secundarios la compartimos a plenitud en CostaTierra.

Las parcelas adquiridas para reforestación son todas antiguas fincas ganaderas. Sus zonas libres de árboles son reforestadas mientras las áreas boscosas permanecen intactas. Nuestros proyectos se componen de 50% bosque primario con áreas reforestadas de teca a su alrededor. No practicamos el monocultivo de plantaciones. Lo nuestro son fincas, las cuales protegen la diversidad biológica de Guanacaste. Con la selección del suelo adecuado para el cultivo de la teca, CostaTierra reduce la aplicación de sustancias químicas, que de otra manera sería necesaria en gran cantidad para reponer los minerales faltantes en la tierra, o para estimular el crecimiento.

Nuestras plantaciones de teca son un óptimo complemento para bosques primarios existentes.
Una cosecha de frijol de un vecino entre nuestras filas de árboles en la finca Nambí

Las tierras adquiridas por CostaTierra para la reforestación son antiguas fincas ganaderas de dueños que ya no reciben ganancias de esta práctica, o son fincas sin cultivar. Bajo ninguna circunstancia se desalojan productores pequeños de sus terrenos o se les prohíbe llevar a cabo su agricultura de subsistencia. Al contrario, incentivamos a nuestros trabajadores y vecinos que siembren frijol, maíz y vegetales entre los arbolitos de teca. También permitimos que algún ganado ande suelto entre los árboles más grandes. Ambas medidas son provechosas para la teca ya que mantiene la maleza controlada.

El trabajo en nuestras fincas es llevado a cabo exclusivamente por los habitantes de la zona. No solo proveemos salarios confiables y por encima de la media, pero también ofrecemos microcréditos para construcción de hogar, gastos de estudios o emergencias. Además apoyamos a las comunidades en las que se encuentran las fincas a través de donaciones de dinero o en especie a proyectos escolares y de desarrollo social.

Donación de un piazarrón, una impresora y ventiladores a la directora de la escuela de Arado.